La Iglesia del Nazareno:



Una Iglesias en la tradición Wesleyana



De Dónde Venimos

El linaje nazareno corre a través de la Reforma Inglesa, la extensión internacional del Metodismo y del Movimiento de Santidad Wesleyano en los Estados Unidos. La Iglesia del Nazareno emergió como una unión de varias denominaciones de santidad wesleyanas y por el año de 1915 abrazó a siete grupos norteamericanos y británicos previamente separados.


Phineas F. Bresee dio forma al modelo de gobierno de la iglesia. Hiram F. Reynolds nutrió su identidad como una iglesia comprometida a las misiones internacionales. Otros líderes de la época incluyeron a C. W. Ruth, C. B. Jernigan, William Howard Hoople, Mary Lee Cagle, George Sharpe, J. O. McClurkan, Susan Fitkin, R. T. Williams, J. B. Chapman, y H. Orton Wiley. La Iglesia tuvo una dimensión internacional desde sus inicios. Hoy día, es por intención una iglesia internacional con más de 380 distritos a lo largo del mundo, de los cuales tres cuartas partes están fuera de los Estados Unidos. Hay cerca de 1.4 millones de nazarenos. Más de la mitad viven fuera de los Estados Unidos y Canadá.





Nuestra Misión

La Iglesia del Nazareno es una iglesia de la "Gran Comisión." Como tal, nuestros miembros procuran testificar fiel y atractivamente a todas las personas, para que la vida de Cristo en uno atraiga otros al amor, la adoración y el servicio de Dios. Somos llamados, especialmente, a predicar el evangelio al pobre. Los vehículos básicos por medio de los cuales llevamos nuestra misión son los siguientes: adoración colectiva, evangelismo, ministerio de compasión, discipulado cristiano, y educación. Debido a que todo el pueblo de Dios constituye “la iglesia” y porque cada cristiano es llamado al ministerio por virtud de su bautismo, cada creyente en la Iglesia del Nazareno tiene parte en la misión a la cual somos llamados como cuerpo. Stan Ingersol, 2001. Adaptado del libro en inglés, por Wes Tracy y Stan Ingersol, Here We Stand: Where Nazarenes Fit in the Religious Marketplace (1999).

Publicado en la revista en inglés Holiness Today (Junio 2001):66